En el marco de la XI Jornada de Pastoral de la Salud, la Conferencia Venezolana de Religiosas y Religiosos (CONVER), junto a AVESSOC, convocó a agentes de pastoral, personal sanitario, consagrados y voluntariado a vivir un espacio de encuentro, formación y fe bajo el lema:
“La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro”.
Este encuentro se presenta como una oportunidad para renovar la mirada y la acción pastoral ante el sufrimiento humano, respondiendo a una llamada que no solo convoca, sino que también interpela profundamente la misión de acompañar y cuidar.
Durante la apertura, se destacó que este lema impulsa a asumir una actitud concreta de cercanía: una Iglesia que es capaz de “detenerse ante el sufrimiento” y hacer de la compasión una respuesta activa y comprometida.
Asimismo, la reflexión invitó a reconocer la realidad de muchas personas que viven procesos de enfermedad desde la fragilidad y la incertidumbre,
recordando que, como Nicodemo, también hoy se hace necesario acercarse a Jesús desde las propias incertidumbres, para escuchar nuevamente la invitación a “nacer de nuevo”.
En este camino de renovación pastoral, la Jornada propone tres claves fundamentales para la acción en el ámbito de la salud:
- Escuchar, como ese primer gesto de compasión que implica ofrecer tiempo, cercanía y una atención verdadera al otro.
- Acompañar, desde una presencia que dignifica, sostiene y camina junto al enfermo, su familia y su entorno.
- Articular, fortaleciendo una pastoral unida que teje redes de comunión y servicio en medio de las realidades del cuidado.
De esta manera, la XI Jornada de Pastoral de la Salud se consolida como un espacio que busca ir más allá de la reflexión, promoviendo una vivencia concreta de la fe, donde el encuentro, la formación y la celebración impulsen a cada participante a ser verdadero prójimo.
Finalmente, el llamado fue claro: volver a las comunidades con un corazón renovado, “con las manos dispuestas y el corazón ensanchado”, para seguir acompañando con paciencia y esperanza el dolor del prójimo.
Con esta iniciativa, AVESSOC y la CONVER reafirman su compromiso de promover una Pastoral de la Salud cercana, humana y samaritana, que haga visible el amor de Dios en medio de la enfermedad y la fragilidad.